Tinnitus en niños: por qué muchos nunca se lo cuentan a sus padres

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Puntos clave

Sí. El tinnitus (también llamado acúfenos) puede aparecer a cualquier edad, incluida la infancia. Muchos niños no lo cuentan porque piensan que el pitido o el zumbido que oyen es algo normal que oye todo el mundo.

Dificultad para dormirse en habitaciones silenciosas, buscar ruido de fondo a la hora de acostarse, problemas de concentración en el colegio e irritabilidad sin motivo aparente. Ninguna de estas señales confirma nada por sí sola: solo un especialista puede valorarlo.

La exposición al ruido intenso es una de las causas más habituales y, sobre todo, una de las más evitables. También se asocian a él las infecciones de oído (otitis media), los tapones de cerumen, los golpes en la cabeza y algunos medicamentos ototóxicos.

Puede aparecer a cualquier edad. A partir de unos 7 años, muchos niños son capaces de describir lo que oyen si se les pregunta de forma directa y con calma.

La prevención pasa por evitar la exposición a ruidos intensos y por usar protección auditiva adecuada a su edad en conciertos, fuegos artificiales y eventos deportivos, además de mantener el volumen de los dispositivos personales por debajo de unos límites prudentes. Ninguna protección sustituye a la valoración de un profesional si ya hay síntomas.

Depende de la causa, y eso lo determina un pediatra, un otorrinolaringólogo o un audiólogo. Cuando está relacionado con una infección de oído o con un tapón de cerumen, el especialista valora esa causa. El tinnitus provocado por ruido intenso puede llegar a ser persistente, sobre todo si la exposición es repetida.

El tinnitus en niños es más frecuente de lo que la mayoría de los padres imagina, y pasa desapercibido por una razón sencilla: muchos niños nunca lo mencionan. Los más pequeños suelen dar por hecho que el pitido o el zumbido que oyen es algo que oye todo el mundo, simplemente porque siempre ha estado ahí. Los mayores pueden no encontrar las palabras para describirlo, o temer que no se les tome en serio. El resultado es que muchos casos solo se detectan cuando el niño acude a consulta por otro problema de audición, no porque alguien haya notado las señales a tiempo. Esta guía recoge las señales a las que conviene prestar atención según la edad, las causas más habituales en la infancia y lo que pueden hacer los padres para prevenir la más frecuente y evitable: la exposición al ruido intenso. No sustituye la valoración de un pediatra, un otorrinolaringólogo o un audiólogo.

¿Pueden los niños tener tinnitus?

El tinnitus no es un problema exclusivo de los adultos mayores: los niños de cualquier edad pueden percibir pitidos, zumbidos, siseos o murmullos persistentes en uno o en los dos oídos. La idea de que el tinnitus pertenece a otra generación es una de las razones principales por las que pasa años sin detectarse en la infancia.

Es comprensible. La investigación sobre el tinnitus se ha centrado históricamente en adultos, y las palabras que usan los adultos para describirlo no encajan fácilmente con la experiencia de un niño. Un niño que percibe un leve zumbido desde que empezó el colegio no tiene con qué compararlo ni motivo para pensar que es raro. Cuando se les pregunta directamente, muchos niños a partir de los 7 años saben explicarlo con imágenes que conocen: el zumbido de una nevera, el ruido lejano del tráfico, el pitido que queda tras una fiesta de cumpleaños. El problema no suele ser la capacidad del niño para describirlo, sino que casi nunca se le hace la pregunta.

¿Con qué frecuencia aparece el tinnitus en la infancia?

Las cifras varían mucho según cómo se defina y se mida el tinnitus. Una revisión sistemática publicada en PMC sobre la prevalencia de tinnitus e hiperacusia en niños y adolescentes encontró estimaciones que van del 4,7 % al 46 % en la población pediátrica general y entre niños con audición normal, y del 23,5 % al 62,2 % entre niños con pérdida auditiva. Los propios autores subrayan que la falta de criterios homogéneos entre estudios explica buena parte de esa variación.

Con una horquilla tan amplia, lo más honesto es quedarse con la conclusión práctica: el tinnitus infantil no es una rareza, y es probable que se infradiagnostique porque los niños que no se sienten molestos casi nunca lo mencionan por iniciativa propia. La exposición al ruido intenso es, además, uno de los factores que sí se pueden prevenir.

¿Qué señales pueden aparecer en niños que no saben describirlo?

Entre los indicios de comportamiento que se describen con más frecuencia en niños que no pueden explicar lo que oyen están la dificultad para dormirse o mantenerse dormido en ambientes silenciosos, la búsqueda activa de ruido de fondo (un ventilador, música o la televisión) a la hora de acostarse y la irritabilidad sin causa aparente o la dificultad para concentrarse en actividades que exigen atención en silencio. La Asociación de Personas Afectadas por Tinnitus (APAT) ofrece información y apoyo sobre el tinnitus en general. Ninguna de estas señales es un diagnóstico: son motivos para comentarlo con el pediatra.

Tiene sentido que los niños busquen ruido de fondo: el sonido ambiente puede hacer que un zumbido interno resulte menos llamativo. Un niño que se inquieta a la hora de acostarse justo en habitaciones silenciosas, pero se relaja con música o un ventilador, puede estar recurriendo a ese recurso sin ser consciente de ello. Del mismo modo, un niño que se incomoda o se agita en entornos ruidosos y llenos de gente puede tener hipersensibilidad al sonido (hiperacusia), un tema que también conviene consultar con el pediatra.

A partir de los 7 años, una pregunta directa y tranquila es lo más útil que pueden hacer los padres: «¿Alguna vez oyes un ruido dentro del oído cuando todo está en silencio?». Muchos niños lo confirman enseguida. Si la respuesta es que sí, el siguiente paso es contarlo a un profesional, no intentar interpretarlo en casa.

¿Qué causa el tinnitus en los niños?

La exposición a ruido intenso es una de las causas más frecuentes y más evitables del tinnitus infantil. Puede deberse a una exposición prolongada a niveles elevados o a un episodio agudo muy intenso, como los fuegos artificiales a corta distancia, un petardo o un concierto con altavoces a pleno volumen. Además del ruido, entre las causas conocidas están la otitis media (infección del oído medio), los tapones de cerumen, los golpes en la cabeza o las conmociones, las alteraciones de la articulación temporomandibular (la mandíbula), ciertos medicamentos ototóxicos y, con menos frecuencia, trastornos neurológicos o vasculares.

Las infecciones de oído merecen una mención aparte porque son muy habituales en la infancia. Cuando se acumula líquido detrás del tímpano, la transmisión del sonido se ve alterada y algunos niños describen un zumbido grave durante la infección o justo después. Si el tinnitus persiste una vez resuelta la infección, o aparece junto con dolor de oído, sensación de oído taponado, mareo o pérdida de audición en un solo oído, hay que consultar con un otorrinolaringólogo. Puedes leer más sobre las molestias de oído más comunes en nuestra guía sobre el dolor de oído en niños. Y si un niño toma algún medicamento, no lo suspendas ni lo cambies por tu cuenta: cualquier duda sobre efectos en el oído se consulta con el médico que lo ha recetado.

¿Qué sonidos cotidianos son lo bastante fuertes como para dañar el oído de un niño?

Según el Instituto Nacional de la Sordera y Otros Trastornos de la Comunicación de EE. UU. (NIDCD), la exposición larga o repetida a sonidos de 85 dB o más puede causar pérdida auditiva, y cuanto más fuerte es el sonido, menos tiempo hace falta. Muchas situaciones habituales para un niño superan ese nivel con creces, y a diferencia de los adultos, los niños casi nunca controlan el volumen ni el tiempo de exposición. Los niveles de la tabla son orientativos.

Actividad Nivel de sonido orientativo Protección recomendada
Fuegos artificiales a distancia familiar 150-170 dB Protección auditiva adecuada a la edad del niño y más distancia
Concierto o festival de música en directo 100-120 dB Bollsen Kidz+, 24 dB SNR, a partir de 3 años
Evento deportivo con mucho público 90-100 dB Bollsen Kidz+, 24 dB SNR, a partir de 3 años
Dispositivo de audio personal a volumen alto 85-110 dB Limitar el volumen a un 60 % del máximo
Cortacésped o herramientas eléctricas cerca 85-95 dB Protección adecuada a la edad y mantener al niño alejado
Conversación normal 60 dB No necesita protección

Los fuegos artificiales merecen especial atención: a las distancias a las que las familias suelen verlos, los picos pueden superar con mucho el nivel de 120 dB, y una sola exposición intensa puede provocar daño auditivo y tinnitus en un niño. Para más detalles, consulta nuestro artículo sobre protección auditiva para niños en los fuegos artificiales. Si quieres saber qué niveles de ruido se consideran seguros, lo explicamos en ¿Qué nivel de ruido es seguro para los niños?

¿Cómo se diagnostica el tinnitus en los niños?

El diagnóstico lo realiza un profesional sanitario (habitualmente un audiólogo o un otorrinolaringólogo) combinando una entrevista directa con el niño, una audiometría para detectar una posible pérdida auditiva asociada y, en algunos casos, una timpanometría para valorar la presión y el estado del oído medio. No existe un instrumento que mida el tinnitus de forma objetiva: la valoración se apoya en lo que el niño refiere, por eso importa tanto cómo se le pregunta.

Los padres pueden preparar la consulta apuntando lo que hayan observado en casa: cuándo busca ruido de fondo, si ha cambiado su forma de dormir, cómo reacciona en ambientes silenciosos frente a ruidosos y si hubo algún hecho previo, como un concierto, un partido, un golpe en la cabeza o una enfermedad. Ese registro es útil porque ofrece una cronología que una consulta breve no puede reconstruir.

El primer paso suele ser hablar con el pediatra o el médico de familia, que puede revisar el oído y derivar a audiología u otorrinolaringología si lo considera oportuno. Si el tinnitus va acompañado de dolor de oído, sensación de oído lleno, vértigo o pérdida de audición en un solo oído, es el otorrinolaringólogo quien debe valorarlo.

¿Qué hacen los especialistas cuando un niño tiene tinnitus?

Qué hacer en cada caso depende de la causa y lo decide el equipo médico, no los padres ni un producto. Si el especialista detecta una infección de oído o un tapón de cerumen, se ocupa de esa causa. Cuando hay una pérdida auditiva asociada, la valora el audiólogo. En los casos en que el tinnitus preocupa al niño, algunos servicios especializados incluyen entre sus recursos el enriquecimiento sonoro (sonido de fondo suave en los momentos de silencio) y la terapia cognitivo-conductual adaptada a la infancia, que trabaja sobre la respuesta emocional al sonido. Es una decisión que corresponde siempre al especialista.

Hay algo que los padres sí pueden hacer desde el primer día: mantener la calma. Un niño que percibe alarma en los adultos puede sentirse más preocupado. Lo más útil es escucharle, no restarle importancia y explicarle que un especialista puede revisar sus oídos.

¿Cómo pueden prevenir los padres el tinnitus causado por el ruido?

El daño auditivo por ruido se puede prevenir en buena medida evitando la exposición a niveles superiores a 85 dB y usando protección auditiva cuando no se puede evitar. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de EE. UU. (CDC) recogen la protección auditiva entre las medidas de prevención para niños. Cuanto antes se adquiera el hábito, menor es la exposición acumulada a lo largo de los años.

Para niños de 3 a 12 años, Bollsen Kidz+ (24 dB SNR) son tapones de silicona blanda, de menor diámetro para el canal auditivo infantil, reutilizables hasta 100 veces. Están pensados para conciertos, eventos deportivos, viajes largos o cualquier situación en la que el ruido sea intenso y el niño pueda llevarlos con comodidad. Puedes verlos en Kidz+ tapones infantiles. Son protección auditiva, no un producto para el tinnitus: ante cualquier síntoma, la consulta es con un especialista. Si no sabes por dónde empezar, nuestra guía de los mejores tapones para niños por edades y el artículo sobre si los tapones son seguros para los niños te ayudarán a elegir. Para los eventos, tienes también las guías de conciertos y eventos deportivos.

Si el niño no quiere llevarlos al principio, no es raro: en nuestra guía sobre cómo conseguir que los niños usen tapones encontrarás ideas prácticas para que se acostumbren.

Con los dispositivos de audio personales, una pauta práctica habitual es no superar aproximadamente el 60 % del volumen máximo del móvil o la tableta y hacer descansos. La Organización Mundial de la Salud (OMS) promueve hábitos de escucha segura a través de su iniciativa «Making Listening Safe».

Para niños especialmente reactivos al ruido por diferencias de procesamiento sensorial, consulta nuestro artículo sobre tapones para niños con sensibilidad sensorial. Si además quieres saber cómo reconocer un posible daño auditivo, lee las señales de daño auditivo en los niños y qué es la pérdida auditiva inducida por ruido.

¿Qué hacer si sospechas que un niño tiene tinnitus?

Si el comportamiento de un niño coincide con las señales descritas, o si ha mencionado oír un sonido que los demás no oyen, el primer paso es una conversación tranquila y directa. Pregúntale si alguna vez oye un ruido dentro del oído cuando todo está en silencio y, si dice que sí, pídele que lo describa. No le alarmes: lo importante es transmitirle que un profesional puede revisarlo.

Pide cita con el pediatra o el médico de familia, que podrá explorar el oído y derivar a audiología u otorrinolaringología si procede. Lleva las notas que hayas ido tomando sobre los cambios de comportamiento y cuándo empezaron. Si el especialista confirma el tinnitus, será él quien indique los siguientes pasos.

Si el pitido empezó tras un episodio de ruido concreto, como unos fuegos artificiales, un concierto o un evento deportivo, no esperes: mantén al niño alejado de más ruido intenso y acude cuanto antes a un médico o a un otorrinolaringólogo.

Para apoyo e información en español, la APAT es un buen punto de partida. Si el tinnitus también afecta al sueño, en nuestro artículo sobre tapones para dormir con tinnitus encontrarás más contexto, aunque está pensado para personas adultas. Y recuerda: la protección auditiva previene la exposición al ruido, pero no sustituye una consulta médica.