¿Ayudan los tapones a proteger contra el oído de nadador?

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Puntos clave

Ayudan. Los tapones de silicona para nadar reducen la cantidad de agua que permanece en el canal auditivo, uno de los principales factores de riesgo del oído de nadador. No son una garantía, y si tienes infecciones de oído frecuentes, coméntaselo a tu médico.

No. Los tapones de espuma normales están pensados para el ruido, no para el agua. Los tapones de silicona para nadar son la mejor opción.

No. Puede entrar algo de agua, sobre todo en inmersiones profundas o con movimientos rápidos, pero los tapones siguen reduciendo mucho el riesgo.

Puede ser buena idea, sobre todo si tienen infecciones de oído con frecuencia o pasan muchas horas en el agua.

Sí, cuando se ajustan bien y se limpian después de cada uso.

Sí. Los tapones ayudan durante el baño, y secarse bien ayuda después.

Usar tapones de espuma o limpiar demasiado el interior del oído con bastoncillos.

El oído de nadador no aparece solo por nadar mucho. Aparece cuando el agua se queda dentro del canal auditivo demasiado tiempo. La piel del oído se reblandece, se pierde la cera protectora natural y las bacterias encuentran terreno fácil para multiplicarse. Por eso los tapones para nadar ayudan tanto: usados bien, los tapones de silicona pueden reducir de forma notable uno de los principales factores de riesgo del oído de nadador.

Más que un accesorio opcional, conviene verlos como protección auditiva básica, sobre todo si nadas a menudo en piscinas, lagos o el mar.

¿Qué causa realmente el oído de nadador?

El oído de nadador aparece cuando el agua queda atrapada dentro del oído después de nadar o ducharte. Esa agua retenida debilita la piel del canal auditivo y arrastra la cera protectora. La cera es importante porque ayuda a proteger el oído frente a las bacterias. Cuando esto se repite una y otra vez, el oído puede irritarse e infectarse. Puede causar dolor, picor, hinchazón y, a veces, sensación de oído taponado.

El oído de nadador es distinto de una infección de oído medio. Las infecciones del oído medio ocurren detrás del tímpano y suelen deberse a resfriados. El oído de nadador ocurre en el canal auditivo externo y está causado por un exceso de humedad. Por eso mantener el agua fuera del oído es tan importante.

El riesgo es mayor si el oído ya está irritado, si se limpia con fuerza con bastoncillos, si se pasan muchas horas en el agua, o si se nada en lagos o piscinas templadas con más carga bacteriana. De todos estos factores, el agua que se queda dentro del oído es el que los tapones pueden reducir mejor.

¿Protegen todos los tapones frente al oído de nadador?

No, no todos los tapones sirven para nadar.

Los tapones de espuma normales están pensados para bloquear ruido, no agua. La espuma absorbe agua, se reblandece y suele sellar mal el oído. Unos tapones de espuma mojados pueden incluso irritar más el oído.

Los tapones de silicona para nadar son diferentes. Están diseñados para mantener el agua fuera. Se colocan suavemente en la entrada del oído en lugar de introducirse en profundidad, lo que los hace más cómodos y más seguros para el tímpano sin dejar de bloquear el agua.

Los estudios que comparan distintos tipos de tapones muestran que los de silicona blanda mantienen fuera más agua que los de espuma o plástico rígido, sobre todo nadando cerca de la superficie en una piscina. Por eso la silicona suele ser la opción más adecuada para reducir este riesgo. Nuestra guía de los mejores tapones para nadar repasa los modelos recomendados si quieres comparar opciones.

¿Cómo reducen el riesgo los tapones para nadar?

Los tapones para nadar ayudan al oído de tres formas principales.

Primero, evitan que la mayor parte del agua entre en el canal auditivo. Al crear un sello suave en la entrada del oído, reducen la humedad que favorece las infecciones.

Segundo, ayudan a proteger la cera natural del oído. Al entrar menos agua, se arrastra menos cera. La cera contribuye a mantener el oído sano y protegido frente a las bacterias.

Tercero, reducen la irritación. Sin tapones, la piel del oído se moja una y otra vez, lo que puede dejarla dolorida. Con tapones, el oído se mantiene más cómodo y equilibrado.

Ningún tapón bloquea el cien por cien del agua, sobre todo en inmersiones profundas o movimientos muy rápidos. Aun así, en el uso habitual en piscina, los tapones marcan una diferencia notable para la salud del oído.

¿Cuándo no ayudan los tapones?

Los tapones no son adecuados para todo el mundo en cualquier situación.

No deben usarse si ya hay una infección de oído activa, si hay una perforación en el tímpano, o si se llevan drenajes, salvo indicación médica. En estos casos conviene consultar con un profesional sanitario antes de nadar.

Los tapones también funcionan peor si están rotos, sucios o mal colocados. Lavarlos después de cada baño ayuda a que duren más y a mantener el oído más limpio.

¿Qué dice la investigación científica sobre los tapones y la entrada de agua?

Los investigadores han probado distintos tipos de tapones mientras la gente nada.

Han comprobado que puede entrar algo de agua en inmersiones muy profundas o con la cabeza muy inclinada. Aun así, los tapones de silicona blanda dejan pasar siempre menos agua que otros tipos. Funcionan mejor para la natación habitual en piscina, que es lo que hace la mayoría de la gente.

¿A quién le sirven más los tapones para nadar?

Los tapones son especialmente útiles para niños que tienen infecciones de oído con frecuencia, nadadores de competición que entrenan muchas horas, y personas que nadan en lagos, ríos o aguas templadas. También son recomendables para quienes tienen el canal auditivo estrecho o sensible, o para quienes notan a menudo sensación de agua atrapada en el oído.

Para quien nada solo de vez en cuando en una piscina limpia, los tapones no siempre son imprescindibles. Aun así, conviene tenerlos a mano para sesiones más largas.

Entonces, ¿ayudan los tapones a proteger contra el oído de nadador?

Los tapones de silicona bien ajustados y usados con regularidad pueden ayudar a reducir el riesgo de oído de nadador, aunque no lo eliminan por completo.

Actúan sobre la causa principal del problema: el agua que se queda dentro del oído. Para muchos nadadores, marcan la diferencia entre infecciones molestas y un baño más cómodo.

La mejor protección combina unos tapones adecuados con secarse bien los oídos después de nadar. También ayuda dejar la cera natural en paz y evitar los bastoncillos dentro del oído.

Usados así, los tapones hacen que sea más fácil reducir el riesgo de oído de nadador.

En resumen

Los tapones para nadar no son solo un accesorio opcional. Son una forma sencilla de cuidar los oídos. Para quien nada a menudo o tiene tendencia a sufrir oído de nadador, la pregunta importante no es si usar tapones, sino cuáles se adaptan mejor.