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Los niños descubren el mundo con todos los sentidos. Pero a veces el mundo suena demasiado fuerte.
Fuegos artificiales, funciones del cole, conciertos, tráfico o un parque lleno de gente pueden resultar abrumadores para unos oídos pequeños. Mucho ruido les estresa o les da miedo, y sus oídos merecen la misma protección que los tuyos.
Si quieres ver qué protección auditiva conviene a cada edad, consulta nuestra guía de los mejores tapones para niños.
Los oídos de los niños son más pequeños y siguen desarrollándose. Además, los más pequeños no siempre saben decir cuándo un ruido les resulta excesivo.
La OMS recomienda limitar la exposición de los niños a sonidos fuertes y repetidos, y hay muchos planes que superan con facilidad esos niveles: un patio de recreo (85 dB), un concierto (100–110 dB) o unos fuegos artificiales (140–170 dB).
Consulta nuestra guía sobre qué nivel de ruido es seguro para los niños.
Si quieres entender mejor cómo afecta el ruido al oído infantil, te lo explicamos en qué es la pérdida auditiva inducida por ruido en los niños.
Y en nuestro artículo sobre las señales de daño auditivo en los niños repasamos en qué fijarte y cuándo consultar con el pediatra.
Solo orejeras. Los tapones no son adecuados para bebés ni niños muy pequeños. La protección que va dentro del oído necesita la supervisión de un adulto y no se recomienda antes de los 3 años. A esta edad, lo indicado son unas orejeras para bebés.
Tapones con supervisión. A partir de los 3 años, los niños pueden usar tapones de silicona bajo la supervisión de un adulto. Kidz+ (SNR de 24 dB) está pensado para canales auditivos más pequeños y es apto desde los 3 años.
Si a tu hijo le cuesta llevar protección auditiva, nuestra guía sobre cómo conseguir que los niños usen tapones te da ideas prácticas por edades.
Uso independiente. Los niños mayores ya saben ponerse y quitarse los tapones solos. Kidz+ sirve para el día a día: el cole, los viajes, la piscina. Para eventos muy ruidosos, de más de 100 dB, unas orejeras infantiles añaden protección.
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Los tapones Kidz+ están probados y certificados según las normas de la UE. Son hipoalergénicos y no contienen BPA, PVC ni látex.
La silicona es un material suave y agradable para los niños. Con los más pequeños, colócalos siempre tú y no los pierdas de vista. Si quieres más detalle por edades y usos, lee nuestro artículo ¿Son seguros los tapones para los niños?
Si tu hijo se queja de dolor de oído, nuestro artículo sobre el dolor de oído en niños repasa las causas más habituales y cuándo acudir al médico.
Con drenajes, consulta nuestra guía sobre si se puede nadar con drenajes en el oído y pregunta siempre a su otorrino.
Y si nota molestias después de nadar, en oído de nadador en niños explicamos las señales y cuándo consultar al pediatra.
Sí, los tapones diseñados para niños son seguros cuando están hechos con materiales certificados. Kidz+ es de silicona hipoalergénica, no contiene BPA, látex ni PVC y está probado según las normas de la UE.
Los oídos de los niños son pequeños y siguen desarrollándose, y los ambientes muy ruidosos, como conciertos, fuegos artificiales o eventos deportivos, les pueden resultar estresantes. Los tapones bajan el volumen para que disfruten de esos planes con más tranquilidad.
La mayoría de los tapones infantiles están pensados para niños de 3 a 12 años, porque tienen un tamaño adaptado a canales auditivos más pequeños. Para menores de 3 años se recomiendan orejeras en lugar de protección dentro del oído.
Sí. Kidz+ no aísla del todo: baja el volumen, pero los niños siguen oyendo a sus padres, a sus profesores o las indicaciones que les den, solo que más bajo.
Hay muchas situaciones cotidianas en las que los tapones vienen bien, por ejemplo:
En estas situaciones el ruido suele ser alto o puede resultar abrumador.
Muchas familias los usan para que los entornos ruidosos resulten más llevaderos sin que el niño se desconecte de lo que pasa a su alrededor. Si tienes dudas sobre el caso de tu hijo, coméntalo con su pediatra.
Sí. Kidz+ sella el canal auditivo para que no entre agua. Si tu hijo lleva drenajes o tiene alguna afección de oído, consulta antes con su otorrino.
Los tapones de silicona reutilizables son higiénicos si se limpian con regularidad con agua y un jabón suave. Se pueden reutilizar hasta 100 veces, así que salen más a cuenta y generan menos residuos que los de espuma desechables.
Al reducir el ruido de fondo, los tapones pueden ayudar a concentrarse al estudiar, hacer los deberes o un examen, sobre todo en sitios ruidosos.
Kidz+ tiene un diámetro más pequeño, pensado para canales auditivos infantiles, y una silicona extrasuave. Así el ajuste es más firme y cómodo para su tamaño.