¿Cuántos decibelios tienen los fuegos artificiales? Distancias y protección auditiva

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Respuesta cortaLos fuegos artificiales de venta al público miden 107–115 dB a 15 m en las pruebas británicas, y los de un espectáculo llegan a 140–160 dB. Cada vez que duplicas la distancia bajan unos 6 dB. Un tapón pasivo con SNR 24 dB baja el nivel que llega al oído. Ante pitidos que persisten, consulta a un médico.
Dos adultos con abrigo viendo un espectáculo de fuegos artificiales desde lejos en un parque de noche
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    Puntos clave

    Los fuegos artificiales de venta al público tienen que quedar por debajo de 120 dB (A, imp) a su distancia de seguridad, y en las pruebas del gobierno británico los cohetes midieron 107–115 dB a 15 m. Según el NIDCD de Estados Unidos, un espectáculo pirotécnico llega a 140–160 dB.

    Sí. Una explosión es ruido de impulso, y un solo impulso muy fuerte puede causar daño inmediato y permanente en el oído interno. A 120 dB, el tiempo de exposición seguro es de menos de 10 segundos.

    A 15–20 m como mínimo de los fuegos de jardín o de calle, y tan lejos como permita la organización en un espectáculo. Cada vez que se duplica la distancia, el nivel baja unos 6 dB: de 15 a 30 m, una explosión de 120 dB pasa a unos 114 dB.

    Tapones y distancia es la combinación sensata. Un tapón con SNR 24 dB baja el nivel que llega al oído en torno a 24 dB en condiciones de laboratorio, y quien enciende los fuegos, que es quien está más cerca, puede ponerse además unas orejeras encima.

    Sí. El Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería (Real Decreto 989/2015) fija un nivel sonoro máximo de 120 dB (A, imp) a la distancia de seguridad de cada artificio. Los horarios y lugares de uso pueden depender de las ordenanzas de tu ayuntamiento y de tu comunidad autónoma.

    Los pitidos o la sensación de oído tapado tras un espectáculo suelen desaparecer en 16–48 horas. Si siguen pasados dos o tres días o vuelven una y otra vez, consulta con tu médico de familia o con un otorrino; ve a urgencias (112) si aparecen con pérdida brusca de audición o vértigo, o tras un golpe en la cabeza.

    ¿Cuántos decibelios tienen los fuegos artificiales? Tantos que, en las pruebas del gobierno británico con 72 de ellos, cuatro superaron el límite legal. Los cohetes de venta al público midieron 107–115 dB a 15 m, y según el NIDCD, el instituto de salud auditiva de Estados Unidos, un espectáculo pirotécnico llega a 140–160 dB.

    Encontrarás el resto de artículos sobre pitidos en los oídos y ruido fuerte en nuestra página de tapones para el tinnitus.

    En Bollsen fabricamos tapones reutilizables probados en laboratorios alemanes, con certificación independiente de 24 dB y en los que confían más de 1.000.000 de personas. Esta guía es para adultos que van a ver fuegos artificiales: los decibelios por tipo de artificio, lo que realmente te da la distancia, el límite legal de ruido en España y cuándo conviene consultar a un médico.

    Los pitidos tras un espectáculo son un aviso de que la dosis de ruido fue demasiado alta. Por eso conviene pensar en la protección antes de la noche, no después.

    ¿Cuántos decibelios tienen los fuegos artificiales?

    Los artificios de consumo medidos por el gobierno británico se mueven entre unos 77 y 122 dB a su distancia de prueba, con cohetes F3 de 107–115 dB a 15 m, mientras que los proyectiles de un espectáculo profesional llegan a 140–160 dB según el NIDCD. Después de eso, lo que más cuenta es la distancia a la que te pones.

    La tabla usa el informe de OPSS y HSE sobre las pruebas de ruido de fuegos artificiales (enero de 2023), que midió 72 artificios de 14 fabricantes del Reino Unido. Los F3 se midieron a 15 m y los F2 de jardín a 8 m. El resto de las columnas son estimaciones nuestras con la ley del cuadrado inverso. La clasificación en categorías F1 a F4 es la misma que usa el reglamento español.

    Tipo de artificio (categoría)A 1 m (estimación calculada)A 15 mA 30 m (estimación)
    Cohete (F3)131–139 dB107–115 dB (medido)101–109 dB
    Batería o tarta de tubos (F3)134–145 dB110–122 dB (medido)104–116 dB
    Batería o tarta (F2, medido 91–122 dB a 8 m)109–140 dB86–117 dB (estimación)80–111 dB
    Candela romana (F2, medido 78–112 dB a 8 m)96–130 dB73–107 dB (estimación)67–101 dB
    Fuente (medido 77–104 dB a 8 m)95–122 dB72–99 dB (estimación)66–93 dB
    Proyectiles de espectáculo profesional140–160 dB según el NIDCD; la organización mantiene al público bien lejos

    Toma la columna de 1 m como una guía aproximada, porque tan cerca de un artificio el sonido se comporta de forma menos predecible de lo que supone el cálculo. Aun así, explica por qué quien enciende la mecha se lleva la mayor dosis de la noche.

    Vistos en uso
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    ¿Por qué un estallido es más arriesgado que un ruido constante?

    Un artificio produce ruido de impulso: un pico repentino que llega en milisegundos, antes de que el reflejo protector del oído pueda reaccionar, de modo que un solo estallido fuerte puede sobrecargar las células ciliadas de la cóclea. El NIDCD señala que un único impulso intenso puede causar una pérdida de audición inmediata y permanente.

    La normativa laboral española también toma en serio estos picos. El Real Decreto 286/2006 sobre exposición al ruido fija un valor inferior de acción de 135 dB(C) de pico, uno superior de 137 dB(C) y un valor límite de 140 dB(C), y las cifras calculadas a 1 m de cohetes y baterías se sitúan en ese rango o por encima.

    Para el ruido constante, la pauta habitual son 85 dB durante 8 horas, y cada 3 dB de subida reduce a la mitad el tiempo seguro. Si sigues esa regla hasta 120 dB, el tiempo seguro baja de 10 segundos. Con los fuegos artificiales es más sencillo todavía: un estallido cercano ya está más allá de ese punto. El tráfico, un concierto o una herramienta eléctrica también se miden en decibelios, y cuánto ruido es demasiado ruido tiene su propia explicación.

    ¿Cuánto baja el ruido si te pones más lejos?

    Al aire libre, el nivel de un artificio baja unos 6 dB cada vez que se duplica la distancia, la llamada ley del cuadrado inverso. La distancia es la protección auditiva más barata que existe, y además actúa sobre todos los estallidos a la vez.

    Toma un artificio justo en el límite legal de 120 dB, medido a 15 m. A 30 m son unos 114 dB, a 60 m unos 108 dB y a 120 m unos 102 dB. Si te acercas, sube rápido: 126 dB a 7,5 m y unos 132 dB a 4 m.

    Gráfico de barras: un artificio en el límite legal de 120 dB medido a 15 m baja unos 6 dB cada vez que se duplica la distancia: 132 dB a 4 m, 126 dB a 7,5 m, 120 dB a 15 m, 114 dB a 30 m, 108 dB a 60 m y 102 dB a 120 m

    El Real Decreto 989/2015 fija una distancia de seguridad de al menos 1 m para F1, 8 m para F2 y 15 m para F3. En un jardín o en la calle, trata 15–20 m como el mínimo para adultos que miran, y retrocede más con baterías y cohetes. El viento, los edificios y los árboles pueden subir o bajar la cifra real unos cuantos decibelios.

    ¿Cuál es el límite legal de ruido de los fuegos artificiales en España?

    Los artificios que se venden en España tienen que cumplir el Reglamento de artículos pirotécnicos y cartuchería (Real Decreto 989/2015), que incorpora la directiva europea 2013/29/UE. Entre sus requisitos de seguridad figura que el nivel sonoro máximo no puede exceder de 120 dB (A, imp) a la distancia de seguridad: igual o superior a 1 m en F1, 8 m en F2 y 15 m en F3, salvo cuando proceda una menor. No se mide donde alguien sostiene la mecha.

    En las pruebas británicas, 4 de los 72 artificios superaron ese límite, todos baterías de tubos. Un tope de 120 dB no significa que los fuegos de tienda sean seguros: se mide a 8–15 m y ya queda muy por encima de la pauta de 85 dB.

    Los horarios y los lugares donde se pueden lanzar fuegos artificiales pueden depender de las ordenanzas de cada ayuntamiento y de cada comunidad autónoma, así que consulta las del tuyo antes de organizar nada.

    ¿Qué protección auditiva deben llevar los adultos?

    Para quien mira, la mejor combinación es distancia más unos tapones con SNR 24 dB, que bajan el nivel que llega al oído en torno a 24 dB en condiciones de laboratorio. Quien enciende los fuegos está mucho más cerca y hará mejor en ponerse orejeras, o tapones con orejeras encima.

    Para ver los fuegos entre el público o desde un jardín, nuestros tapones Life+ (SNR 24 dB, 29,95 €) son de silicona hipoalergénica, se pueden reutilizar hasta 100 veces y vienen en un estuche de aluminio con llavero que cabe en el bolsillo del abrigo. Su atenuación aumenta con la frecuencia, de unos 22 dB en graves a 35 dB a 8 kHz, así que el chasquido del estallido es lo que más baja, y a la gente a tu alrededor la sigues oyendo, solo que más baja.

    El SNR es un promedio de laboratorio para ruido continuo, de modo que en la práctica el ajuste lo reduce y los picos de impulso no entran en su valoración. Un sellado firme importa más que el número de la caja. Por eso Life+ también existe con medición del oído por IA a partir de dos fotos, para acertar con la talla a la primera.

    Cuánta protección necesitas depende del nivel de ruido, de lo cerca que estés y de cuánto tiempo te quedes. Nuestra guía sobre cuánta protección auditiva necesito explica cuándo basta un tapón de 24 dB y cuándo tiene sentido ponerse orejeras encima ante ruido de impulso. El mismo razonamiento vale para recintos cerrados como estadios y cines.

    ¿Son más ruidosos los fuegos de la calle que un espectáculo público?

    Los fuegos de jardín o de calle son más pequeños que los proyectiles de un espectáculo, pero a menudo se sienten más fuertes porque la gente se pone mucho más cerca, los estallidos ocurren más bajos y el sonido rebota entre las casas. En un espectáculo público, la organización mantiene al público bien lejos del punto de lanzamiento.

    En España es fácil acabar cerca de los lanzamientos entre verbenas, fiestas patronales, las Fallas o Nochevieja, a veces en calles estrechas donde el sonido rebota. Las cifras de esta página sirven de referencia para esos casos, pero no son mediciones de ninguna fiesta concreta.

    El informe de OPSS enumera el viento, la temperatura, la humedad, la forma del terreno y los reflejos de edificios y árboles como factores que cambian el nivel. En sus pruebas, una fuente llegó a 110 dB por un edificio cercano, muy por encima de los 77–104 dB de las demás. Las baterías F2 de jardín llegaron a 122 dB a 8 m, el mismo nivel que las baterías F3 más grandes.

    Una noche de fuegos suele ser un plan familiar, y los niños y las mascotas necesitan un plan distinto al de los adultos. Para los oídos más jóvenes, consulta nuestra guía de protección auditiva para niños en los fuegos artificiales, y si un perro se queda en casa, nuestra guía de perros y fuegos artificiales ayuda a organizar toda la temporada.

    ¿Cuándo consultar a un médico por pitidos tras los fuegos artificiales?

    Los pitidos o la sensación de oído apagado tras un espectáculo indican que el oído interno recibió más ruido del que podía soportar, y según el NIDCD esta pérdida de audición temporal suele desaparecer en 16–48 horas. Si sigue ahí pasados dos o tres días, vuelve una y otra vez o afecta al sueño o a la concentración, pide cita con tu médico de familia o con un otorrino.

    Si el sonido late al ritmo del pulso, pide cita médica cuanto antes. Ve a urgencias o llama al 112 si los pitidos aparecen tras un golpe en la cabeza o con pérdida brusca de audición, debilidad en la cara o vértigo.

    Por qué se oyen pitidos después de un ruido fuerte y cuánto suelen durar es un tema aparte. Durante la propia noche, hazlo simple: los tapones no son un producto sanitario ni sirven para tratar ni diagnosticar problemas de oído, pero bajan el nivel de ruido que llega al oído en el próximo espectáculo.

    Un cohete llega a 107–115 dB a 15 m, cada vez que se duplica la distancia se restan unos 6 dB, y quien sostiene la mecha se lleva la mayor parte del ruido.

    Ponte a 15–20 m y guarda unos tapones en el bolsillo del abrigo. Deja el encendido para quien lleve orejeras. Disfruta del espectáculo, y de seguir oyéndolo bien el año que viene.