Sonidos que desencadenan la misofonía: qué son, cuánto suenan y qué hacen los tapones con ellos

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Respuesta cortaLos sonidos disparadores de la misofonía, como masticar, respirar o teclear, suelen llegar a unos 40–65 dB, a la altura de una conversación o por debajo. Un tapón pasivo baja todos los sonidos y más los agudos que los graves, así que llegan más bajos, no desaparecen. Conviene llevarlo en momentos cortos y elegidos, y consultar con el médico.
Mujer sentada a la mesa de una cocina, con una taza entre las manos, bajo una luz suave de día
En esta página: Resumen

    Puntos clave

    La mayoría ronda entre 40 y 65 dB a 1 metro, a la altura de una conversación normal (unos 60 dB) o por debajo. El volumen por sí solo rara vez explica por qué cuesta tanto estar cerca de ellos.

    Nuestro Life+ baja el sonido unos 22–23 dB en las bandas graves y medias, donde están la masticación y la respiración, y entre 28 y 35 dB en las agudas, donde están el teclado, los clics del bolígrafo y el chasquido de labios.

    No. Un tapón pasivo baja todos los sonidos, así que el sonido disparador llega más bajo, no desaparece. Una voz sigue oyéndose porque es fuerte.

    Un conducto auditivo cerrado eleva unos 10–20 dB los sonidos que tu cuerpo transmite por vía ósea por debajo de unos 500 Hz. Este efecto de oclusión depende del ajuste, no de cuánto atenúe el tapón.

    En momentos cortos y elegidos, como una comida, una sesión de estudio o un trayecto, y quitártelos después. Los especialistas desaconsejan llevarlos todo el día, y el médico de cabecera es el primer paso para buscar apoyo.

    Los sonidos al comer (masticar, crujir, sorber), los de nariz y garganta (respirar, sorber por la nariz, carraspear) y los sonidos repetitivos, como teclear, los clics del bolígrafo o el papel que se arruga. En los estudios, los sonidos al comer son los que aparecen con más constancia.

    Masticar se sitúa sobre todo entre 125 y 500 Hz, y los alimentos crujientes añaden picos agudos de hasta 2–4 kHz. A 1 metro suele alcanzar entre 45 y 60 dB.

    No. Life+ deja el cuerpo principal del sonido de masticar unos 22 dB más bajo y el crujido unos 28–29 dB más bajo, de modo que un sonido de 45–60 dB llega a unos 22–38 dB. Más bajo, no desaparece.

    No. Los tapones solo bajan el nivel del sonido que llega al oído, así que los disparadores visuales, como ver a alguien mover la pierna o enrollarse el pelo, no cambian con ningún tapón.

    En la misofonía, la reacción está ligada a sonidos concretos y no al volumen. Se describe como una respuesta intensa de irritación, ansiedad o ira ante sonidos específicos, a menudo hechos por otras personas. El médico de cabecera es el primer paso para buscar apoyo.

    Los sonidos disparadores de la misofonía son en su mayoría cotidianos y sorprendentemente bajos. Masticar, sorber por la nariz, carraspear, teclear y hacer clic con un bolígrafo suelen alcanzar entre 40 y 65 dB a 1 metro, como mucho el nivel de una conversación normal. En un estudio con 772 adultos representativo del Reino Unido, el 18,4 % tenía misofonía con un nivel de impacto significativo (Vitoratou et al., PLOS ONE, 2023; datos británicos), y la mayoría nunca había oído la palabra.

    En Bollsen fabricamos tapones reutilizables de silicona hipoalergénica, probados en Alemania y certificados de forma independiente con 24 dB, en los que confían más de 1.000.000 de personas. Una pregunta nos llega una y otra vez: ¿se puede seguir oyendo hablar a la gente con tapones? Sí, y la razón es la misma física que decide qué le pasa a cada sonido de esta página.

    La elección del producto, el ajuste y el uso puntual ante los sonidos cotidianos los tratamos en otras guías de esta categoría. Aquí nos quedamos con la acústica.

    ¿Qué sonidos cotidianos se citan con más frecuencia?

    Los sonidos que más se citan se reparten en tres grupos: sonidos al comer, sonidos de nariz y garganta, y sonidos repetitivos del entorno, como el teclado o el papel que se arruga. Eroski Consumer los resume como sonidos orales (masticar, sorber, carraspear), nasales (respirar, sorber por la nariz) y otros repetitivos (teclear, clic del bolígrafo, tictac del reloj), y describe la reacción como irritación, ansiedad o ira.

    Un análisis de 35 sonidos auditivos de Vitoratou y colaboradores (Audiology Research, 2021) encontró las mismas tres dimensiones. Los sonidos al comer fueron los más reveladores de todos, los que mejor distinguían a las personas con misofonía de la población general.

    La definición de consenso de 2022 (Swedo et al., Frontiers in Neuroscience) amplía la lista a los clics del bolígrafo, el teclado, los golpecitos con dedos o pies, los pasos, el tictac de un reloj y los sonidos de animales. También señala que existen disparadores visuales. Cada persona tiene su propio conjunto, y los cubiertos rozando un plato son otro caso frecuente.

    Vistos en uso
    Music SoundPRO
    Watersafe+
    Life+
    Life+
    Music SoundPRO
    Watersafe+
    Life+

    ¿Por qué la mayoría de los sonidos disparadores suenan tan bajo?

    La mayoría de los sonidos disparadores rondan entre 40 y 65 dB a 1 metro, mientras que una conversación normal ronda los 60 dB, así que el volumen rara vez es lo que hace difícil estar cerca de ellos. Es el sonido, no el volumen.

    Infografía que muestra que la mayoría de los sonidos disparadores de la misofonía alcanzan unos 40–65 dB a 1 metro, a la altura de una conversación normal (unos 60 dB) o por debajo: es el sonido, no el volumen

    Las causas las dejamos a los investigadores y a los profesionales sanitarios, y nos ceñimos a lo que se puede medir: frecuencia y nivel. Esa línea entre el carácter de un sonido y su volumen es también lo que separa condiciones que a menudo se confunden, y que explicamos al comparar misofonía, hiperacusia y sensibilidad al ruido.

    También importa para los tapones. Bajar un sonido que ya es bajo no es lo mismo que hacerlo desaparecer.

    ¿Cuánto suena y qué tono tiene cada sonido disparador habitual?

    Los sonidos disparadores más comunes abarcan todo el rango auditivo: masticar y respirar son graves, alrededor de 125–500 Hz, mientras que teclear, los clics del bolígrafo y el chasquido de labios son agudos, alrededor de 2–8 kHz, y casi todos llegan a 40–65 dB a 1 metro.

    La tabla compara cada sonido con la atenuación media de nuestro tapón Life+ en la misma banda y resta para obtener un nivel aproximado al llegar al oído. Cada banda y cada nivel son cifras típicas y aproximadas para un sonido a 1 metro de distancia. Los sonidos reales varían según quién los produce y a qué distancia.

    Sonido disparadorBanda típicaNivel típico a 1 mAtenuación media de Life+ en esa bandaNivel aproximado al llegarNota
    Masticar / crujir125–500 Hz, crujido hasta 2–4 kHz45–60 dB21,8–23,1 dB (crujido 28,4–29,3 dB)~22–38 dBEl crujido baja más que el cuerpo del sonido; es el caso de los tapones para los sonidos al masticar en una mesa compartida. Más bajo, no desaparece.
    Respirar / sorber por la nariz~125–250 Hz40–50 dB21,8–23,1 dB~17–28 dBGrave y a menudo cercano, muy presente al estudiar con misofonía. Para la respiración y los ronquidos en la cama, mira qué sonidos nocturnos son los más difíciles. Más bajo, no desaparece.
    Carraspear~250–500 Hz50–65 dB21,8–22,1 dB~28–43 dBEmpieza fuerte y es grave, así que es el que llega más alto de la lista. Más bajo, no desaparece.
    Teclear~2–4 kHz50–60 dB28,4–29,3 dB~21–32 dBBanda aguda, se atenúa más; frecuente al estudiar con misofonía y en la misofonía en el trabajo. Más bajo, no desaparece.
    Clic de bolígrafo~4 kHz45–55 dB29,3 dB~16–26 dBCorto y seco, un clásico de la mesa de oficina. Más bajo, no desaparece.
    Susurro / chasquido de labios~2–8 kHz30–45 dB28,4–35,3 dB~0–17 dBEn una sala en silencio puede quedar cerca del límite de lo audible. Más bajo, no desaparece.
    Conversación (referencia)sobre todo 250 Hz–1 kHz~60 dB21,8–23,2 dB~36–40 dBUna voz sigue oyéndose porque es fuerte. Más bajo, no desaparece.

    Las cifras de atenuación son medias de laboratorio con un ajuste ideal, así que en el uso diario la reducción suele ser menor y la aritmética es aproximada. Un nivel de llegada en torno a los 20 dB es más suave que un susurro. Cuántos decibelios necesitan los tapones para la misofonía tiene su propia respuesta, y más no es automáticamente mejor.

    ¿Qué hace un tapón pasivo en cada frecuencia?

    Un tapón pasivo baja todos los sonidos que llegan al oído, y nuestro Life+ baja más las frecuencias agudas que las graves: unos 22–23 dB de 63 Hz a 1 kHz, y después 28,4, 29,3 y 35,3 dB a 2, 4 y 8 kHz.

    Banda de octavaAtenuación media de Life+Sonidos disparadores con energía en esta banda
    63 Hz21,9 dBRetumbos graves, pasos
    125 Hz23,1 dBCuerpo de la masticación, respiración, sorber por la nariz
    250 Hz21,8 dBCuerpo de la masticación, respiración, carraspeo, voces
    500 Hz22,1 dBCuerpo de la masticación, carraspeo, voces
    1 kHz23,2 dBVoces, sorber
    2 kHz28,4 dBCrujir, teclear, chasquido de labios
    4 kHz29,3 dBCrujir, teclear, clics de bolígrafo
    8 kHz35,3 dBSusurros, chasquido de labios, papel que se arruga

    Atenuación media de Life+ (pasivo, SNR 24 dB, H 24 / M 21 / L 19), ensayado según la norma EN 352-2 por un laboratorio alemán independiente. Los valores son medias de laboratorio con un ajuste ideal.

    El SNR 24 es un resumen en un solo número de esa curva. H, M y L dan la cifra para el ruido de frecuencias altas, medias y bajas: 24, 21 y 19 dB. Ninguna banda queda sin tocar y ninguna se salva: todas se bajan, las agudas más que las demás.

    ¿Por qué los sonidos agudos bajan más que los graves?

    El sonido agudo tiene longitudes de onda cortas que un tapón de silicona bien sellado frena con eficacia, mientras que el sonido grave atraviesa con más facilidad el material del tapón y los tejidos y huesos de alrededor, de modo que un tapón pasivo atenúa más los agudos que los graves.

    En los sonidos disparadores, lo que más se reduce son las partes nítidas y agudas. El crujido de una patata frita o el clic de un bolígrafo pierden más que el golpe sordo de masticar o un sorbido grave, y por eso masticar con tapones suele sonar más suave y apagado, y no solo más pequeño.

    Nuestro Life+ tiene una forma cónica patentada de dos láminas en silicona hipoalergénica que queda a ras del oído. Un buen sellado es lo que permite alcanzar las cifras de laboratorio. Uno flojo deja pasar el sonido por el borde y recorta la cifra real.

    ¿Por qué puede sonar más fuerte tu propia masticación con tapones?

    Sellar el conducto auditivo eleva unos 10–20 dB tus propios sonidos por vía ósea por debajo de unos 500 Hz, un efecto llamado oclusión, así que tu masticación, tu deglución y tu voz pueden sonar más fuertes con tapones aunque los sonidos de los demás bajen.

    La explicación completa de por qué oyes tu propia masticación con tapones puestos merece su propia guía. Un sellado más profundo y de la talla correcta tiende a atenuar el efecto, de modo que el tamaño del conducto auditivo es la palanca práctica.

    Nuestro Life+ con AR KI TECH es el mismo tapón con la talla elegida mediante medición del oído con IA a partir de dos fotos, de modo que la talla que recibes se ajusta a tus conductos auditivos, con una tasa de devolución de alrededor del 3 %. Mucha gente simplemente se quita los tapones para comer y se los vuelve a poner al terminar.

    ¿Qué no puede cambiar un tapón?

    Un tapón solo cambia el nivel de sonido que llega al oído. No cambia la reacción de una persona ante un sonido, y no hace nada con los disparadores visuales (a veces llamados misoquinesia), como mover la pierna, enrollarse el pelo o ver a alguien masticar.

    Si ver un movimiento forma parte de lo que hace difícil un momento, ningún tapón tocará esa parte. Dónde te sientas y qué tienes en tu línea de visión son los únicos factores físicos que cuentan ahí.

    Por eso describimos Life+ como una herramienta para bajar durante un rato el nivel de sonidos concretos, y nada más. Es protección auditiva, no un producto sanitario.

    ¿Dónde puedes encontrar apoyo?

    En España, el primer paso es el médico de cabecera (atención primaria), que puede derivarte a otorrinolaringología, audiología o psicología cuando proceda. La hiperacusia, o sensibilidad al ruido, es una condición distinta que a menudo se confunde con la misofonía.

    La misofonía no tiene un código diagnóstico propio en el DSM-5 ni en la CIE-11. Los investigadores la miden con cuestionarios validados como el S-Five, la escala que está detrás de la cifra de prevalencia de 2023. Cómo se reconoce la misofonía en España, en el colegio y en el trabajo lo explicamos en nuestra guía sobre el reconocimiento de la misofonía en España.

    ¿Cuándo tiene sentido llevar tapones ante los sonidos disparadores?

    Los tapones tienen más sentido en momentos cortos y elegidos, como una comida compartida, una sesión de estudio de 45–90 minutos o un trayecto en tren, y quitártelos después. Los especialistas desaconsejan llevar tapones o protectores todo el tiempo, porque podría aumentar tu sensibilidad al ruido; el uso breve en lugares muy ruidosos puede ser razonable.

    Para esos momentos, nuestros tapones Life+ (pasivos, SNR 24 dB, 29,95 €) están hechos de silicona hipoalergénica (sin BPA, PVC ni látex) y duran hasta 100 usos, unos 0,30 € por uso. Dos packs cuestan 44,95 €, el envío es gratuito desde 35 € y todos los pedidos tienen una garantía de devolución de dinero de 40 días.

    Deja de llevarlos si te causan dolor o picor, y consulta con tu médico si determinados sonidos afectan a tu día a día. Una rutina sencilla de ponerlos y quitarlos la describimos en la guía sobre cuándo ponerte los tapones y cuándo quitártelos.