¿Necesitan tapones los profesores? Ruido en el aula, el gimnasio y el taller

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Respuesta cortaNo en un aula normal, que ronda los 72 dB(A), por debajo del valor de acción de 80 dB(A). Sí en el taller de tecnología, el aula de música o un gimnasio ruidoso, donde puede superarse el valor de 85 dB(A). Un tapón pasivo baja también la voz del alumnado, por eso conviene quitárselo para dar clase.
Profesor con delantal en un taller de tecnología con sierra de cinta y taladro al fondo
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    Puntos clave

    No en un aula normal, que ronda los 72 dB(A), por debajo del valor de acción de 80 dB(A). En el aula de tecnología, el de música, el gimnasio o el comedor puede haber picos de 80 a 90 dB(A) o más, y ahí sí conviene mirar la evaluación de riesgos.

    Como cifras orientativas, de 85 a 90 dB(A) en un gimnasio lleno y de 85 a 95 dB(A) en un taller de tecnología o un aula de música con la actividad a pleno rendimiento, frente a 60 a 75 dB(A) en un aula.

    Sí, el centro es un empleador y debe evaluar el ruido cuando hay riesgo. Desde 80 dB(A) de exposición diaria hay que informar, formar y poner protectores a disposición; desde 85 dB(A) su uso es obligatorio y la zona se señaliza.

    Para supervisar trabajo con máquinas, sí. Para dar clase a todo el grupo conviene quitárselos, porque un tapón pasivo baja también la voz de tu alumnado. Una alarma se oye porque suena fuerte, no porque el tapón la deje pasar.

    Como orientación general, SNR de 20 o menos para 85 a 90 dB(A) y SNR de 20 a 30 para 90 a 95 dB(A). Un tapón de SNR 24 encaja en un taller ruidoso, pero puede sobreproteger en un gimnasio más tranquilo.

    Normalmente no. Los tapones de taller atenúan más los agudos que los graves, así que la música suena más apagada. La evaluación de riesgos del centro y el servicio de prevención deberían decidirlo.

    La mayoría del profesorado no necesita tapones para profesores en una clase normal, pero sí algunos docentes en el taller de tecnología, el aula de música o un gimnasio ruidoso, donde el nivel puede superar los valores de acción de la normativa española.

    Si quieres ver todos los oficios y niveles de ruido de un vistazo, visita nuestra guía de tapones para el trabajo.

    En los foros de docentes, los tapones salen para momentos concretos (la hora del comedor, el patio, una guardia, un rato de correcciones) y no para todo el día. Lo que más preocupa es perderse algo que dice un alumno.

    En Bollsen fabricamos tapones reutilizables de silicona en los que confían más de un millón de personas, probados en Alemania y certificados de forma independiente con 24 dB. En nuestra guía de los mejores tapones para trabajo repasamos niveles de ruido, normativa y cómo elegir protector en cada tipo de empleo.

    ¿Necesitan tapones los profesores?

    En un aula ordinaria, normalmente no: un estudio danés con 35 docentes midió una media de 72 dB(A) durante las clases, por debajo del valor inferior de exposición de 80 dB(A). Llevar tapones en una clase normal es, por tanto, una cuestión de comodidad y no una obligación legal.

    Ese estudio, de Kristiansen y colaboradores (2014), concluyó que el ruido general del aula no suponía un riesgo de pérdida auditiva por ruido. Sí observó que el profesorado levantaba la voz el 61 % del tiempo y declaraba cansancio vocal y mental, y que las clases de deporte en interior eran unos 6,6 dB(A) más ruidosas que el resto.

    Si notas ronquera que dura semanas, pitidos después de la jornada o sientes que oyes de otra manera, coméntalo con tu médico de cabecera o con el médico del trabajo. Y para el lado del alumnado, tenemos un artículo sobre el ruido en el aula y la concentración infantil.

    ¿Cuánto ruido hay realmente en un colegio, sala por sala?

    El ruido escolar suele ir de 60 a 75 dB(A) en un aula hasta 85 a 95 dB(A) en un aula de música o un taller de tecnología con las máquinas en marcha, con el comedor y el gimnasio en medio.

    Son rangos típicos, y lo que cuenta es la evaluación de riesgos de tu centro. Los picos del comedor o del patio son breves, así que su efecto en la media diaria depende de cuánto tiempo pases allí. Si tienes que gritar para que te oigan a 2 m, suele ser señal de unos 85 dB(A).

    EspacioNivel típicoQué dice el Real Decreto 286/2006 (exposición diaria)SNR orientativo
    Aula ordinaria60 a 75 dB(A)Por debajo de 80 dB(A): no exige protecciónNo hace falta; solo comodidad
    Comedor a mediodía80 a 85 dB(A) en los picosValor inferior (80 dB(A)): evaluar, informar, formar y poner protectores a disposiciónSi se piden; en guardias cortas la media diaria baja
    Gimnasio o polideportivo85 a 90 dB(A)Valor superior (85 dB(A)): uso obligatorio de protectoresSNR 20 o menos
    Aula de música o taller de tecnología85 a 95 dB(A)Valor superior; el límite de 87 dB(A) se mide en el oído, ya con protecciónSNR 20 o menos (85 a 90 dB(A)); SNR 20 a 30 (90 a 95 dB(A))

    Estos tramos se refieren a la exposición diaria, no a un minuto ruidoso. En nuestra guía sobre cuánto ruido hacen las herramientas eléctricas (tabla de decibelios) verás los niveles de sierra de cinta, taladro y lijadora en el oído de quien las maneja.

    ¿Se aplica el Real Decreto 286/2006 a los centros educativos?

    Sí, el Real Decreto 286/2006 sobre exposición al ruido se aplica a los centros educativos como a cualquier otro empleador, con sus valores de 80, 85 y 87 dB(A). Eso sí, solo importa donde la evaluación de riesgos detecta niveles que se acercan a esos valores, y en la mayoría de las aulas no es el caso.

    Según el texto del Real Decreto 286/2006 en el BOE, con una exposición diaria de 80 dB(A) el empleador debe evaluar el riesgo, informar y formar al personal y poner protectores a su disposición. A partir de 85 dB(A) debe procurar que se usen, y el límite de 87 dB(A) se aplica en el oído, una vez descontada la protección. Para picos de sonido, los valores de acción son 135 y 137 dB(C) y el límite es 140 dB(C). Nuestro artículo sobre el Real Decreto 286/2006 sobre ruido lo explica paso a paso.

    Lo mismo vale para las obligaciones de la empresa frente al ruido en el trabajo: las que rigen en una obra se aplican también en el departamento de tecnología. Cuando la exposición es alta, la vigilancia de la salud, normalmente con audiometrías en el trabajo, forma parte de la prevención. Para saber cómo se organiza en tu centro, pregunta al servicio de prevención y consulta la información del INSST sobre ruido.

    El tiempo cuenta tanto como el nivel. Ocho horas a 80 dB(A) equivalen a la misma dosis que 2 horas a 86 dB(A) o 15 minutos a 95 dB(A), así que una sola clase de tecnología de 90 minutos a unos 90 dB(A) ya supone unos 83 dB(A) de media para la jornada.

    Infografía que muestra que 8 horas a 80 dB(A), 2 horas a 86 dB(A) y 15 minutos a 95 dB(A) dan la misma dosis diaria de ruido, y que una clase de tecnología de 90 minutos a unos 90 dB(A) supone unos 83 dB(A) de media en la jornada, por encima del valor de acción de 80 dB(A)

    ¿Qué docentes están más expuestos: tecnología, música o educación física?

    El profesorado de tecnología suele afrontar el ruido sostenido más alto, seguido por el de música y el de educación física, porque sierras de cinta y taladros de columna, ensayos amplificados o un polideportivo lleno pueden llevar una clase a 85 a 95 dB(A).

    Talleres de tecnología

    Si las máquinas llevan la exposición por encima de 85 dB(A), el taller debería señalizarse como zona de uso obligatorio de protectores, con carteles en la puerta y protección para todos los que entran, docentes incluidos. Nuestra guía sobre señalización de zonas de ruido en el trabajo explica dónde está el límite. Y para las máquinas, el artículo sobre tapones para herramientas eléctricas y carpintería asocia cada una con su protección.

    Aulas de música

    Un tapón pasivo de taller atenúa más los agudos que los graves, así que los instrumentos suenan más apagados y juzgar el timbre cuesta más. Será la evaluación del centro la que decida si el profesorado de música necesita una protección específica para música. Si es tu caso, mira nuestra guía de los mejores tapones para músicos.

    Gimnasios y polideportivos

    Las paredes duras y un grupo entero gritando sobre el silbato hacen ruidosos los pabellones. Un polideportivo concurrido suele moverse entre 85 y 90 dB(A), y como orientación general se recomienda un SNR de 20 o menos.

    ¿Qué SNR necesita un docente y dónde encajan los WorkPRO?

    Como orientación general, conviene ajustar el tapón al ruido: SNR 20 o menos para 85 a 90 dB(A), SNR 20 a 30 para 90 a 95 dB(A), SNR 25 a 35 para 95 a 100 dB(A) y SNR 30 o más por encima, buscando un nivel en el oído por debajo de 85 dB(A) pero no inferior a unos 70 dB(A).

    Ese suelo de 70 dB(A) es la advertencia habitual contra la sobreprotección (la norma UNE-EN 458 y el INSST orientan sobre la selección). Si aíslas demasiado, te sientes desconectado, te quitas los tapones y te quedas sin nada.

    Nuestros WorkPRO son tapones pasivos y reutilizables de silicona hipoalergénica con SNR 24 dB (H 24, M 21, L 19) y ensayados según la norma EN 352-2. La atenuación aumenta con la frecuencia, así que no son un filtro plano, y tampoco llevan cancelación de ruido ni electrónica. Un SNR 24 entra en el tramo de 90 a 95 dB(A), el de un taller de tecnología con mucha actividad.

    En un gimnasio de 85 a 90 dB(A), un SNR 24 queda por encima de lo orientativo y puede sobreproteger. Ahí tienen sentido en los momentos más ruidosos, como un torneo, y fuera cuando el pabellón se calma.

    Para las clases de tecnología con máquinas, los tapones WorkPRO (SNR 24 dB, 29,95 €) tienen un perfil lo bastante bajo como para llevarlos bajo unas orejeras.

    ¿Se pueden llevar tapones mientras das clase?

    Puedes llevar tapones mientras supervisas trabajo con máquinas, pero quítatelos para dar clase a todo el grupo, porque un tapón pasivo de 24 dB baja todos los sonidos, también la voz de tu alumnado.

    Así que sí, oirás menos de lo que pasa en el aula. Un alumno a tu lado o un grito al otro lado del taller seguirán llegando porque están cerca o suenan fuerte, y una alarma de incendios sigue oyéndose porque es fuerte, no porque un filtro la deje pasar.

    Una rutina de ponerlos y quitarlos te mantiene dentro del grupo: tapones puestos cuando arrancan las máquinas, fuera para las demostraciones y las preguntas, y otra vez dentro para la siguiente tanda. Nuestra guía sobre llevar tapones todo el día en el trabajo trata la comodidad en una jornada larga, y la limpieza de los tapones en el trabajo importa cuando entran y salen varias veces por clase.

    ¿Y la sala de profesores, las horas libres y el material para todo el departamento?

    Fuera de las salas ruidosas no suele haber obligación legal, así que los tapones en la sala de profesores o en una hora libre son una elección de comodidad, y un rato más tranquilo de correcciones puede ayudarte a desconectar antes de la tarde.

    Los hábitos del puesto compartido valen también para la sala de profesores, y nuestra guía de tapones para la oficina y el open space trata la etiqueta y cuándo quitárselos ante los compañeros. Para las horas de preparación, algunos docentes prefieren los tapones Life+, pensados para el ruido cotidiano y no para la maquinaria de un taller.

    Cuando todo un departamento trabaja a más de 85 dB(A), la forma de proveer los protectores le corresponde al centro, a partir de su evaluación de riesgos y con el servicio de prevención.

    ¿Cuál es el plan de tapones más sencillo para un docente?

    Empieza por la sala, no por el cargo. Un aula se queda por debajo de 80 dB(A); un taller de tecnología o un aula de música pueden pasar de 85 dB(A). La evaluación de ruido de tu centro te dice en qué lado estás, así que pide verla.

    Si das clases con máquinas, ten un par a mano y usa la rutina de ponerlos y quitarlos. WorkPRO incluye nuestra garantía de devolución de 40 días, así que puedes probarlos en tu propio taller sin riesgo.