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Puntos clave
Sí, en una subida larga. Como punto de partida, acórtalos unos 10 a 15 cm respecto a tu medida en llano, para poder clavar las puntas por delante de ti en la pendiente y empujar al dar cada paso. En repechos cortos no toques la medida: basta con apoyar los bastones un poco más adelante.
En una bajada larga, alárgalos unos 10 a 15 cm, apoya las dos puntas por debajo de ti, en el escalón siguiente o un poco por delante de los pies, y baja el pie al terreno que queda entre ellas. Mantén el peso sobre los pies en lugar de echarte hacia atrás, da pasos cortos y deja que los bastones te aporten equilibrio y control.
En un sendero que cruza una ladera en diagonal, acorta el bastón del lado de arriba y alarga el del lado de abajo, para que las dos manos queden más o menos a la misma altura. Si el flanqueo es corto y no quieres cambiar las medidas, agarra el bastón de arriba más abajo, por el tubo, y deja el de abajo en su empuñadura normal.
Sí, pero párate para hacerlo en lugar de ajustarlos mientras caminas. Los modelos plegables de Bollsen se regulan entre 115 y 135 cm, lo que deja margen para alargarlos en una bajada, pero puede que a las personas más bajas no les permita acortarlos mucho para subir. El Alpine Explorer telescópico tiene un rango más amplio, de 95 a 135 cm.
En una bajada fácil por hierba puedes dejar la mano en la dragonera. En terreno empinado, rocoso o con escalones, mucha gente saca la mano y apoya la palma sobre la empuñadura, para poder soltar el bastón enseguida si se queda enganchado entre dos piedras.
En un camino llano, los bastones sirven sobre todo para llevar el ritmo. En cuanto el sendero se inclina, empiezan a hacer otro trabajo. Al subir, te dan algo contra lo que empujar. Al bajar, te dan dos puntos de apoyo extra mientras eliges dónde poner los pies. En un sendero que cruza una ladera en diagonal, te ayudan a mantenerte nivelado cuando un pie queda más alto que el otro.
Cada una de esas situaciones funciona mejor con un ajuste algo distinto. Esta guía repasa las subidas, las bajadas, los flanqueos, los escalones altos y el terreno suelto, con una tabla de referencia rápida a la que puedes volver cuando quieras. Si acabas de empezar con los bastones, lee antes nuestra guía sobre cómo usar bastones de trekking en terreno llano, y si todavía no tienes unos, échale un vistazo primero a cómo elegir bastones de trekking.
Parte de la medida correcta en llano
Cualquier cambio en una pendiente empieza desde tu ajuste normal. Ponte de pie en terreno llano con tus botas de montaña, sujeta la empuñadura con la punta junto al pie y comprueba que el codo queda doblado más o menos en ángulo recto, a unos 90°. Apunta el número que marca el tubo a esa medida, porque volverás a él en cada tramo llano.
Si no tienes claro cuál debe ser tu punto de partida, nuestra guía sobre la medida de los bastones de trekking según tu altura incluye una tabla de alturas y una comprobación paso a paso.
Cuánto cambiar la medida para subir y para bajar
La regla habitual es sencilla: en las subidas, acorta los bastones unos 10 a 15 cm para poder clavarlos pendiente arriba y apoyarte en ellos al dar el paso. En las bajadas, alárgalos unos 10 a 15 cm para poder apoyarlos por delante de los pies sin inclinarte hacia delante.
Toma esas cifras como un margen de partida, no como una norma fija. Un camino suave necesita menos cambio que uno empinado, y enseguida sabrás qué te funciona en tus montañas de siempre. Dos costumbres te lo ponen más fácil:
- Ajusta solo en pendientes largas. En un repecho o una bajada corta, deja la medida como está y cambia el punto donde apoyas las puntas. Pararte cada pocos minutos a toquetear los bastones rompe más el ritmo que una medida un poco imperfecta.
- Cambia los dos bastones lo mismo. Usa la escala marcada en el tubo, si tus bastones la tienen, para que queden iguales; después bloquea bien cada tramo y pruébalo cargando tu peso antes de seguir.
Aquí es donde importa el tipo de bastón. El Alpine Explorer telescópico (95–135 cm) tiene un rango de ajuste de 40 cm, así que la mayoría de las personas a partir de 1,40 m pueden acortarlo para subir y alargarlo para bajar desde el mismo punto de partida. Los dos modelos plegables, el Expedition Pro y el 3K Carbon Extreme+, se regulan de 115 a 135 cm y están pensados para personas de 1,60 a 2 m. Ese rango basta para alargarlos en la mayoría de las bajadas, pero si tu medida en llano ya está cerca de 115 cm, queda poco margen para acortarlos en una subida. En ese caso, agarra el bastón un poco más abajo en los tramos empinados. Nuestra comparativa de bastones plegables o telescópicos repasa el resto de diferencias.
Cuesta arriba
En una subida, los bastones van delante de ti y no a tu lado. Al apoyarlos más adelantados puedes empujar hacia arriba y levantar el otro pie. El ritmo básico de brazo contrario y pierna contraria no cambia; lo único que se adelanta es el apoyo.
- Acorta los dos bastones si la subida es larga.
- Mete las manos en las dragoneras, entrando desde abajo, para poder empujar a través de la correa sin apretar la empuñadura.
- Clava cada punta un poco por delante del pie que va delante, sobre terreno firme.
- Empuja hacia abajo y hacia atrás con el bastón al subir el paso y luego llévalo hacia delante con el paso siguiente.
- Da pasos más cortos y busca un ritmo que puedas mantener. En una subida larga, un paso constante rinde más que los acelerones y las paradas continuas.
En terreno muy empinado, hay quien pasa a apoyar los dos bastones a la vez y subir después el paso entre ellos. Es más lento, pero puede dar más sensación de estabilidad en una pendiente donde el ritmo alterno no termina de agarrar.
Cuesta abajo
En una bajada, los bastones van por debajo de ti. Apoya las manos sobre las empuñaduras, coloca los bastones por debajo del escalón, pasa parte de tu peso a ellos y baja el pie con suavidad. Así tienes dos puntos de apoyo extra mientras los pies encuentran el siguiente sitio donde pisar.
- Alarga los dos bastones si la bajada es larga.
- Apoya las puntas un poco por delante de los pies o en el escalón de abajo.
- Baja el pie entre los bastones o justo por detrás de ellos, con el peso sobre los pies y sin echarte hacia atrás contra la pendiente.
- Flexiona un poco las piernas y da pasos cortos. En un camino empinado, los pasos cortos te dan más control que las zancadas largas.
- Mira dos o tres pasos por delante, para decidir dónde irán los bastones y los pies a continuación.
En las bajadas largas, como el descenso de una cumbre del Pirineo o de Picos de Europa, la tentación es acelerar en cuanto se ve el final. Montaña Segura señala que, cuando la excursión ha cansado más de lo previsto, el regreso se suele hacer con cierto descuido, y ahí es cuando se pisa peor. Mantén el mismo ritmo tranquilo hasta el fondo del valle.
Flanqueos: un bastón más corto y otro más largo
Un flanqueo es cualquier tramo de sendero que cruza una ladera, de modo que el terreno queda más alto a un lado que al otro. Con los dos bastones a la misma medida, el de arriba te sube la mano hacia el hombro y con el de abajo tienes que estirarte.
En un flanqueo largo, acorta el bastón de arriba y alarga el de abajo hasta que las dos manos queden más o menos a la misma altura. Cuando el sendero gire y la pendiente cambie de lado, intercambia los ajustes. En un flanqueo corto, sáltate el ajuste: agarra el bastón de arriba más abajo, por el tubo, y deja el de abajo en su empuñadura normal.
Apoya el bastón de abajo un poco por debajo del borde del sendero solo donde el terreno sea firme. En un sendero estrecho con un cortado al lado, suele ser mejor mantener los dos bastones sobre el propio camino.
Escalones altos y caminos empedrados
En muchos senderos de montaña muy transitados encontrarás tramos empedrados o escalones de piedra irregulares, colocados para que el camino aguante el paso de tanta gente. Si te sales del camino para esquivar las piedras, el sendero se ensancha y la erosión avanza. Así que quédate sobre las piedras y apoya también los bastones en ellas.
Para los escalones grandes hay dos técnicas. Al subir escalones cortos y rocosos, mantén los dos bastones un poco por detrás de ti y empuja sobre ellos al dar el paso. Al bajar, coloca los dos bastones por debajo del escalón, pasa parte de tu peso a ellos y baja con suavidad. Apoyar los dos bastones a la vez en un escalón grande se suele llamar doble apoyo, y te da una base más estable que un bastón cada vez.
La piedra mojada puede resbalar, y una punta metálica sobre roca lisa también. Busca con las puntas los huecos entre piedras o los bordes más rugosos. Nuestra guía sobre puntas, tacos de goma y rodelas explica cuándo te conviene más el taco de goma y cuándo la punta desnuda.
Pedreras y terreno suelto
Una pedrera es una ladera cubierta de piedra suelta y rota que se mueve bajo los pies y bajo los bastones. Algunos cambios ayudan:
- Abre la base. Apoya los bastones un poco más hacia los lados que en un sendero, para tener un apoyo más amplio.
- Prueba antes de fiarte. Presiona el bastón contra las piedras antes de cargar tu peso en él. Si las piedras se deslizan, cambia la punta de sitio.
- Manos fuera de las dragoneras. En roca suelta, una punta puede quedarse encajada entre dos piedras. Con las manos libres, puedes soltar el bastón en lugar de que te desequilibre.
- Pasos cortos y ritmo constante. Mueve un bastón o un pie cada vez y mantén el peso sobre los pies.
Si una pedrera parece muy empinada o debajo hay un cortado, los bastones no son la solución. Busca un paso mejor o date la vuelta.
Referencia rápida: bastones en pendiente
| Pendiente | Cambio de medida | Dónde apoyar | Dragoneras |
|---|---|---|---|
| Subida larga | Más cortos, unos 10 a 15 cm | Un poco por delante del pie que va delante; empuja al subir el paso | Puestas, con la mano entrando desde abajo |
| Bajada larga | Más largos, unos 10 a 15 cm | Por debajo de ti, un poco por delante de los pies o en el escalón siguiente | Puestas en terreno fácil; fuera en terreno empinado o rocoso, con la palma sobre la empuñadura |
| Flanqueo | Bastón de arriba más corto, bastón de abajo más largo | Los dos sobre el sendero; el de abajo bajo el borde solo en terreno firme | Puestas en terreno fácil; fuera si el sendero es estrecho o rocoso |
| Escalones altos | Mantén tu ajuste actual | Al subir: los dos bastones un poco por detrás. Al bajar: los dos en el escalón de abajo | Fuera, para tener las manos libres |
| Pedrera o terreno suelto | Mantén tu ajuste actual | Bastones más abiertos de lo normal; prueba cada apoyo antes de cargar el peso | Fuera |
| Repecho o bajada corta | Sin cambios | Más adelante al subir, más cerca de los pies al bajar | Puestas |
Las dragoneras en subidas y bajadas
En las subidas, la dragonera demuestra para qué sirve. Mete la mano en la correa desde abajo y cierra los dedos sobre la correa y la empuñadura a la vez. Así puedes empujar a través de la dragonera y llevar la mano relajada durante toda una subida larga.
En las bajadas es distinto. En una bajada fácil por hierba o por pista, puedes llevar las dragoneras puestas sin problema. En terreno empinado, rocoso o con escalones, conviene sacar las manos de las dragoneras y apoyarlas sobre la parte de arriba de los bastones. Con las manos libres, un bastón que se engancha entre dos piedras simplemente se queda atrás, en lugar de desequilibrarte. Explicamos cómo colocarlas y ajustarlas con más detalle en nuestra guía sobre cómo usar las dragoneras de los bastones.
Nieve en la montaña
La nieve vieja puede aguantar en laderas altas orientadas al norte hasta bien entrada la primavera e incluso el inicio del verano, sobre todo en el Pirineo, Picos de Europa o Sierra Nevada. Montaña Segura recuerda que, si vas a encontrar nieve, hay que llevar y saber usar crampones y piolet, y que llevar bastones en lugar de piolet no es seguro. Consulta antes la predicción de montaña de AEMET y, si la ruta cruza neveros duros y no llevas ese material, busca una alternativa sin nieve o date la vuelta. Los bastones ayudan con el equilibrio en nieve blanda, pero no sustituyen al material invernal en terreno duro o helado. El Expedition Pro y el 3K Carbon Extreme+ incluyen en la caja un plato de nieve para la nieve blanda.
Practica antes del gran día
Busca una loma cerca de casa con escalones y tramos de hierba y prueba cada técnica antes de una ruta larga. Ajusta la medida para la subida, vuelve a cambiarla arriba, haz un flanqueo corto y baja unos cuantos escalones con doble apoyo. Con diez minutos basta para que los cambios te salgan solos y no tengas que pensarlos en una bajada mojada al final del día. Y al preparar la ruta, fíjate también en el desnivel de bajada, no solo en el de subida, como recomienda la FEDME en su guía para iniciarse en el senderismo.
Los bastones ayudan con el equilibrio, la pisada y el ritmo, pero no resuelven cualquier pendiente. Si tienes dudas sobre tus articulaciones o vuelves a la montaña después de mucho tiempo, pregunta a tu médico o a un fisioterapeuta colegiado cómo ir preparándote para el terreno empinado.
Todos los bastones Bollsen tienen una garantía de devolución de dinero de 40 días, así que tienes tiempo de probar los cambios de medida en tus propias montañas.
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