¿Uno o dos bastones de trekking? Cuándo tiene sentido llevar solo uno

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Respuesta cortaPara la mayoría de las rutas de montaña, mejor dos bastones: dan un ritmo simétrico, más estabilidad y equilibrio en las bajadas. Un solo bastón deja una mano libre para el perro, la cámara o el mapa en terreno fácil. Si tus rutas combinan ambas cosas, lleva un par y guarda el segundo en la mochila.
Senderista visto de espaldas en un camino de hierba junto a un muro de piedra seca, con un bastón de trekking en una mano y un perro con correa
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    Puntos clave

    Para la mayoría de las rutas de montaña, mejor dos. Dan un ritmo simétrico, dos puntos de apoyo más y más estabilidad en terreno irregular y en las bajadas. Un solo bastón tiene sentido cuando quieres una mano libre para el mapa, la cámara o la correa del perro, o en caminos fáciles en los que solo buscas un poco más de estabilidad.

    La mayoría de los senderistas lo lleva en la mano menos hábil, para tener la otra libre para el mapa, el móvil o la correa. En una ladera o una travesía a media ladera, pásalo al lado de abajo, donde da más apoyo. En las jornadas largas, cambia de mano de vez en cuando para que no trabaje siempre el mismo brazo.

    Los bastones de trekking se venden y se usan normalmente por pares, así que consulta en la página del producto qué incluye la caja. Muchos senderistas que suelen usar uno solo se compran igualmente el par: un bastón en la mano en el terreno fácil y el otro plegado en la mochila para las subidas empinadas, las bajadas largas y los tramos complicados.

    En una excursión suave por buenos caminos, un bastón suele ser más que suficiente. Para una jornada completa de montaña con subidas largas, bajadas pronunciadas, barro, pedreras o cruces de arroyos, dos bastones dan un ritmo más regular y más estabilidad. Si dudas, llévate los dos y guarda el segundo hasta que el terreno se complique.

    Basta con cruzarse con cualquier grupo de senderistas para ver las dos opciones: unos llevan un bastón en cada mano, otros solo uno y algunos llevan el segundo atado a la mochila. No hay una única respuesta correcta. Uno y dos bastones cumplen funciones distintas, y la mejor elección depende del terreno, de la duración de la ruta y de qué más quieras llevar en las manos.

    En esta guía comparamos las dos opciones, te explicamos cuándo tiene sentido llevar un solo bastón y cómo caminar bien con él. Si todavía estás eligiendo tus primeros bastones, nuestra guía sobre cómo elegir bastones de trekking repasa tipos, medidas y empuñaduras. Para la técnica básica con un par, empieza por cómo usar los bastones de trekking.

    Por qué la mayoría camina con dos bastones

    Los bastones se diseñan y se usan normalmente por pares. La guía rápida para el uso de bastones de la Federación Madrileña de Montañismo lo deja claro: recomienda acostumbrarse a usar los dos y caminar de forma simétrica. Hay buenas razones para ello.

    • Un ritmo simétrico. Con dos bastones, cada brazo acompaña a la pierna contraria, igual que cuando caminas sin ellos. Los dos lados del cuerpo trabajan por igual, y la mayoría de los senderistas encuentra enseguida un paso constante.
    • Más estabilidad. Dos bastones son dos puntos de apoyo más. Sobre piedras sueltas, raíces o hierba mojada, casi siempre tienes un bastón en el suelo mientras colocas el siguiente pie. La campaña Montaña Segura también los menciona como un buen compañero en caos de piedras y pedrizas.
    • Equilibrio en las bajadas. Cuesta abajo puedes apoyar los dos bastones por delante y bajar el pie entre ellos, lo que da un descenso controlado y equilibrado. Nuestra guía sobre cómo usar los bastones en subidas y bajadas explica la técnica paso a paso.
    • Comodidad en las jornadas largas. Con los dos brazos trabajando, una subida larga o una bajada interminable suelen hacerse más llevaderas, y muchos senderistas notan que un par es más suave con las articulaciones a lo largo de todo el día.

    La marcha nórdica va un paso más allá: se basa en un par de bastones y en un empuje activo de los dos brazos, así que siempre se practica con dos. Nuestra guía sobre qué es la marcha nórdica explica en qué se diferencia de caminar con bastones de trekking.

    Cuándo tiene más sentido un solo bastón

    La gran ventaja de un solo bastón es tener una mano libre. Y eso importa más a menudo de lo que parece.

    • Si sales con el perro. La correa en una mano y el bastón en la otra es una combinación cómoda en un paseo por terreno fácil. En muchos espacios naturales protegidos y en zonas con ganado se pide llevar al perro atado, así que consulta las normas del lugar que visitas: tener una mano libre para la correa es muy práctico.
    • Si haces fotos. Con una mano libre puedes sacar la cámara o el móvil sin pararte a sujetar un bastón bajo el brazo.
    • Si te orientas sobre la marcha. Llevar un mapa, una brújula o el móvil con la ruta es mucho más fácil con un bastón que con dos.
    • En terreno fácil. En una pista llana o un buen camino, a algunos senderistas simplemente les gusta llevar un bastón para ganar un poco de estabilidad y ritmo, sin ir con el par completo.
    • Al cruzar arroyos. Una técnica muy extendida consiste en ponerse de cara a la corriente y usar el bastón para formar un trípode con las dos piernas, moviendo solo un punto de apoyo cada vez. Para eso basta con un bastón bien clavado aguas arriba.

    La contrapartida es el equilibrio. Con un solo bastón, el apoyo llega solo por un lado, así que en terreno empinado, irregular o resbaladizo tienes menos en qué apoyarte, y el ritmo es desigual. Por eso muchos senderistas a los que les gusta ir con uno llevan el segundo para los tramos empinados.

    Uno o dos bastones: situación por situación

    Así suele resolverse la elección en las salidas más habituales, de una ruta por la sierra a una travesía de varios días por los Pirineos o los Picos de Europa.

    ¿Uno o dos bastones de trekking? Situaciones habituales comparadas
    SituaciónMejor opciónPor qué
    Jornada larga de montaña con grandes subidas y bajadasDosRitmo regular y apoyo a ambos lados durante todo el día.
    Bajada empinada, pedrera o piedra sueltaDosApoya los dos por delante para bajar de forma equilibrada y controlada.
    Travesía de varios días con la mochila cargadaDosMás estabilidad con el peso extra a la espalda.
    Paseo con el perro atadoUnoUna mano para el bastón y otra para la correa.
    Salida de fotografía u observación de avesUnoLa cámara o los prismáticos siempre a mano.
    Orientación con mapa o móvilUnoUna mano libre para el mapa, la brújula o la pantalla.
    Cruce de un arroyoCon uno bastaDe cara a la corriente, formando un trípode; las manos fuera de las dragoneras.
    Pista llana o buen caminoCualquieraUno aporta algo de estabilidad; dos aportan ritmo.
    Trepadas, pasos de roca y escalerasNingunoGuarda los bastones y deja las dos manos libres.

    Cómo caminar con un solo bastón

    1. Ajusta la medida. Usa la misma que con un par: el antebrazo más o menos paralelo al suelo en llano, un poco más corto para subir y un poco más largo para bajar. Nuestra guía explica qué medida deben tener tus bastones.
    2. Elige la mano. La mayoría usa la mano menos hábil y deja libre la otra. En una ladera o una travesía a media ladera, pasa el bastón al lado de abajo.
    3. Mantén un ritmo natural. Apoya el bastón cuando el pie contrario toca el suelo, al compás del balanceo normal del brazo. En un tramo empinado puedes apoyarlo en cada paso.
    4. Usa la dragonera en terreno fácil. Mete la mano en la dragonera desde abajo y apóyate en ella, para poder sujetar la empuñadura sin apretar. Nuestra guía sobre cómo usar la dragonera de los bastones entra en los detalles.
    5. Saca la mano en terreno técnico. En zonas de bloques, pasos rocosos y cruces de ríos, saca la muñeca de la dragonera para que el bastón no te estorbe al buscar un agarre y puedas soltarlo si hace falta. La guía de la Federación Madrileña de Montañismo da el mismo consejo para el terreno complicado.
    6. Cambia de lado de vez en cuando. En una jornada larga, cambia de mano cada cierto tiempo para que no trabaje siempre el mismo brazo.

    Lo mejor de las dos opciones: un par, con uno en la mochila

    Muchos senderistas acaban con una rutina sencilla: un bastón en la mano en el terreno fácil y el segundo guardado hasta que el camino se empina o se complica. Lo fácil que resulte depende del tipo de bastón, y de la mochila: la FEDME, en sus consejos para iniciarse en el senderismo, destaca lo útil que es una mochila con sistema para llevar bastones.

    El Alpine Explorer es un bastón telescópico de aluminio de 247 g por bastón. Se ajusta de 95 a 135 cm, el rango más amplio de la gama Bollsen, y es apto para personas de 1,40 m a 2 m de altura, con empuñaduras de EVA. Recogido mide 65 cm, así que el segundo bastón va en el lateral de la mochila y no dentro. Incluye una punta de trekking y un taco de goma para superficies duras.

    El Expedition Pro plegable (aluminio 7075, 297 g, empuñaduras de corcho y EVA) y el 3K Carbon Extreme+ (carbono 3K, 199 g, empuñaduras de EVA) se pliegan a 37 cm, lo bastante pequeños para meterlos dentro de una mochila de día hasta que necesites el segundo bastón. Los dos se ajustan de 115 a 135 cm, son aptos para personas de 1,60 m a 2 m e incluyen punta de trekking, taco de goma y plato de nieve. Nuestra comparativa de bastones plegables o telescópicos analiza las ventajas y los inconvenientes de cada tipo, y en nuestra página de bastones de trekking tienes los tres modelos lado a lado.

    Entonces, ¿uno o dos bastones?

    Si caminas por montaña, por terreno irregular o con la mochila cargada, dos bastones te dan la mayor estabilidad, el mejor equilibrio en las bajadas y un ritmo regular. Si sales con el perro, haces fotos o te orientas sobre la marcha por terreno más fácil, quizá te vaya mejor un bastón y una mano libre. Y si tus rutas combinan las dos cosas, lleva un par y decide sobre el terreno.

    ¿Todavía no tienes claro si los bastones deben formar parte de tu equipo? Lee si merecen la pena los bastones de trekking, un análisis honesto de dónde ayudan y dónde estorban. Todos los bastones Bollsen incluyen una garantía de satisfacción de 40 días, así que tienes tiempo de probar uno o dos bastones en tus propias rutas.